Hoy a muerto mi abuela.
Justo cuando parecían calmarse las cosas he recibido esa llamada a una hora rara. Tras el saludo mi padre ha hecho una pausa más larga de la cuenta y yo sólo pensaba “no lo digas, no lo digas”…
Y así termina la semana en jueves. Mañana de madrugada salimos para Granada a enterrar a mi última abuela. Es un pensamiento muy triste pero ya no hay más abuelos.
Y lo entiendo, 95 años son muchos años y aunque de cabeza estaba muy lúcida el cuerpo no le acompañaba. Y me repito que son muchos años, que ha sido rápido y sin sufrir, que se dice pronto.
Pero que lo entienda sólo significa eso. Una parte de mi nunca va a entender por qué.