«Después del ordenador vendrá otra “cosa” y también surgirán artesanos de esta “otra cosa”, poetas que escribirán líneas bellísimas…» — Ricard Giralt Miracle
Falta “naíca” para el 20 de Noviembre y claro, las próximas elecciones generales. Tenemos a los candidatos extrella haciendo campaña como sólo ellos saben, echando mierda sobre el contrario y hablando de como van a solucionar algo de lo que viven tan alejados. Y esto es así: ni Mariano ni Alfredo pisarán jamás una cola del paro. Nunca. De hecho jamás van a perder el sueño porque se ha roto una tubería y el fontanero les va a tajar medio sueldo. Para ellos final de mes es algo que ocurre… cada mes.
Claro que ven temblar sus cuentas, pero nunca como tú y como yo.
Ellos van a la cabeza de unas maquinarias gigantescas que llevan años jugando al ping pong. Cuando pase su tiempo alguien les buscará un asiento tremendamente cojonudo en algún consejo de administración cobrando la pensión vitalicia por haber “servido a su país” más un sueldo considerable por tocarse el rabo. Y así nos va.
El día de mi cumpleaños estuve en Barcelona y me traje este “poquito” de allí.
Buf… 38. Pero llegan, vaya si llegan.
Recuerdo de pequeño haber mirado a mi tío Victor y haber pensado “40… la hostia” (de pequeño no decía tacos pero los pensaba). Sí, mis padres eran un poco mayores pero son “padres”, se trata de una categoría totalmente diferente.
Voy a volver a mi tío. Durante un tiempo fue para mi una marca en una especie de baremo, marcaba varias cosas no sólo la edad. Pero también la edad.
Aunque estaba en la categoría de mayor también estuvo en la categoría de amigo además de tío. Era como ver qué hace la gente de 40, hacer cosas con ellos. Ver que ese salto de edad no lo era tanto y a la vez era divertido.
Supongo que esas cosas se me fueron quedando más atrás con los años y al final te das cuenta de que tú también creces. Veraneaba con mis tíos en agosto y era emocionante porque podía ir con el grupo de mi prima y hacer cosas más de mi edad o con mis tíos y hacer cosas que eran “de mayor”. Dicho así suena cursi pero es la mejor explicación.
Ahora soy yo el que está al borde de los 40 y los percibo como si casi no nos separase nada… En su momento fue una distancia insalvable pero ahora, ¿20 años? ¿qué son 20 años?
Este año me ha pillado con el paso cambiado, pensé que faltaba más tiempo. Se me ha venido un poco encima… Ya no es lo qué estoy haciendo con mi vida sino qué voy a hacer con ella…
¿Qué queréis? Yo nací en el 73, tengo grabado a fuego casarme, los niños, un trabajo de por vida… Y me encuentro aquí, ataeo, freelance y sin saber qué será de mi mañana (bueno, mañana sí, pero pasado). ¿Me voy a enamorar? ¿Voy a ser freelance toda la vida? ¿Con los mismos banners? Me encantaría poder dormirme con la tranquilidad de Deunan, un rosquito y dormir.
Ya, ya, que no hay reglas, que es mi vida, que tengo que hacer lo que quiera hacer… que puedo elegir qué hacer… quizás ese es el problema, me siento perdido. Intento mirar al día, al momento pero de noche, cuando ya no queda nadie sólo estoy yo y no sé a donde ir.
Bueno, mañana sí, porque uno de los regalos que me he hecho es ir a ver el mar… lo echo de menos.
¿Qué? ¿Que no tiene fin? Bueno, supongo que de eso se trata ¿no? ;)
El destino del mundo descansa en las manos de aquellos que saben hacer galletas.
Entre <header> y <nav> hago una pausa porque hoy he comido esta Parmesana de berenjenas sacada directamente del blog de cocina de mi hermana, Amiloquemegustaescocinar.com
No es muy complicado y se hace en ná (en andaluz lleva acento, sí). Esta vez y por esa mala cabeza que tengo la salsa de tomate no la he hecho, la he comprado hecha y vale, tampoco tenía albahaca y le he puesto un poco de perejil, qué? denunciadme.
Que rico… mañana la vuelvo a hacer… sí… mañana…
No te pongas tonto, a estas alturas has leído muchos cómics y ni tú ni yo tenemos tiempo para una explicación detallada, soy tú en el futuro.
Rápido, apunta estos 5 números… que no! te puedes creer que hay una regla específica para esto? que fuerte.
No tengo mucho tiempo así que mejor que te quedes con la copla:
Hoy he visto mi primera película en Filmin gracias a ellos que me pasaron un código promocional para probar el servicio.
De todas he elegido “Nadie lo ha visto” una película policíaca. Y hay cosas que me han gustado y otras que no.
El servicio
No está mal, tiene precios muy competitivos y la oferta es mucho más amplia de lo que esperaba.
Puedes comprar cada película entre 1.95€ y 2.95€, puedes pagar por tarjeta o Paypal y además tienes varias modalidades de suscripción desde 15€/mes.
Las películas se ven como un tiro, en streaming y tienes 72h para verla. No está mal.
Cosas que me han gustado
Cosas que no me han gustado
¿Lo volverás a usar?
Sí, al menos una vez más… aunque si una película comprada no la puedo ver desde mi iPad volveré a descargarme la peli, buscar subtítulos y a correr.
Pero… ¿estás medio contento o qué?
A ver, el servicio está genial. Para mis gustos le falta catálogo. Tienen demasiado cine español que no me interesa y mogollones de mil sitios que no conozco y me apetece ver. Echo de menos, y supongo que con el tiempo se solventará, ese otro cine que me apetece ver por impulso y que nunca encuentro en ningún lado (excepto en el torrent) y por el que pagaría a esos precios sin dudarlo. Quizás con más de esas películas si que pagaría una suscripción y me hartaría de ver cine.
Iba a opinar sobre el gasto público (directo o indirecto), de ese discurso contra la homosexualidad o a favor de esa misteriosa ley natural, de las muertes derivadas de que no se quieran bajar del burro con lo del condón… pero es que no sé por donde empezar.
Es una tontería y al mismo tiempo no lo es para nada. Se ha tumbado en el sofá a dormir, al rato he puesto el ventilador y me he dado cuenta que se ha ido. Se ha colocado en un sitio donde no le da el aire del ventilador, justo a su lado, en el suelo.
Me he levantado, he buscado la forma de que no llegue el aire (el ventilador está puesto en modo caos, que remueve el aire) y he recolocado la mantita sobre la que duerme.
Ella me ha visto todo el rato. Cuando me he acercado a cogerla se ha dejado, como si supiese lo que estaba haciendo. La he puesto en el sitio nuevo… y se ha echado a dormir.. y allí sigue.
A mi Deunan no le gusta que la cojan.
¿Sabéis con cuanta gente he hablado este año y ha sido imposible entenderse? Yo sí, los tengo apuntados en una libreta.